Prueba de la Silence 501: eficiencia eléctrica con sentido común

El fenómeno Silence comenzó como una apuesta atrevida desde el corazón de Barcelona. A diferencia de otras marcas de motos eléctricas que han llegado a Europa desde Asia, Silence nació como una start-up con vocación industrial y una idea muy clara: ofrecer una movilidad eléctrica urbana, asequible, práctica y tecnológica, adaptada al contexto europeo. Desde su fundación en 2012, Silence ha ido posicionándose como uno de los fabricantes de referencia en scooters eléctricos. El éxito de su modelo S01 marcó un antes y un después en el mercado de las dos ruedas urbanas.

La gran explosión de la marca en el ámbito comercial llegó de la mano de SEAT, que confió en la tecnología de Silence para lanzar su primer vehículo eléctrico de dos ruedas bajo el nombre de SEAT MÓ 125. Este modelo, lanzado en 2020, no era otra cosa que una Silence S01 personalizada estéticamente y con sello del grupo Volkswagen. La colaboración con SEAT permitió a Silence ganar visibilidad, infraestructura y credibilidad ante un público más amplio.

Tras unos años de crecimiento sostenido, 2023 marcó un punto de inflexión para la marca, que decidió reestructurarse y relanzar su gama con una nueva imagen, nueva nomenclatura y un impulso renovado en diseño y conectividad. Así nació la Silence 501, que en esencia mantiene la base técnica de la exitosa S01, pero añade mejoras sustanciales a nivel de software, funcionalidad y acabados. Esta evolución no supone una ruptura con el pasado, sino una consolidación del concepto: la 501 es ahora más madura, más práctica y más orientada al usuario final que nunca.

A nivel estético, la Silence 501 conserva el carácter moderno y limpio que ha sido siempre su sello, pero introduce ajustes que la hacen visualmente más refinada. El frontal se ha estilizado con nuevos grupos ópticos LED, el guardabarros delantero ha ganado en presencia y las líneas del carenado lateral se han suavizado. El asiento es ahora más cómodo y ergonómico, y el nuevo panel de instrumentos digital, más legible y completo, da un salto en usabilidad. El diseño sigue siendo marcadamente urbano y práctico, con una estructura compacta, suelo plano y un hueco bajo el asiento que sorprende por su capacidad real: caben hasta dos cascos jet o un integral y algo más.

El corazón de esta moto es su motor eléctrico de 7 kW de potencia nominal (con picos de hasta 9 kW), lo que la sitúa en la categoría equivalente a 125 cc. Esto la hace apta para quienes tienen el carnet B con tres años o el A1. La velocidad máxima es de 95 km/h, más que suficiente para vías rápidas interurbanas, y la aceleración de 0 a 50 km/h en 3,9 segundos ofrece una respuesta inmediata en ciudad. La batería extraíble de 5,6 kWh —diseñada por la propia marca— es uno de los elementos más ingeniosos del conjunto: se extrae como una maleta con ruedas, se puede cargar en casa o en el trabajo y permite la opción de intercambio rápido en estaciones especializadas. Esta solución aporta un nivel de practicidad muy por encima de la media.

El comportamiento en marcha de la Silence 501 es sorprendentemente maduro. La entrega de potencia es muy suave y progresiva, pero con fuerza desde parado, ideal para moverse con agilidad urbana. En carreteras secundarias y circunvalaciones, mantiene el ritmo con dignidad, gracias a su par instantáneo. La gestión de los tres modos de conducción (Eco, City y Sport) permite adaptar el comportamiento de la moto al estilo del conductor o al entorno. En Eco se maximiza la autonomía, que puede alcanzar los 133 km, en City se encuentra el mejor equilibrio, y en Sport se libera toda la potencia para una conducción más viva. Como novedad, incorpora marcha atrás, una ayuda muy útil para maniobrar en pendientes o parkings. Y hay que destacar que las autonomías son muy reales.

El chasis de la Silence 501 es sencillo pero eficaz. Con estructura tubular y suspensiones convencionales (horquilla telescópica delante y doble amortiguador detrás), el conjunto ofrece un comportamiento ágil y predecible. Los frenos de disco con frenada regenerativa y CBS permiten una deceleración segura y bien dosificada. El peso total en orden de marcha ronda los 150 kg, lo que la hace manejable incluso con pasajero. La altura del asiento accesible y el centro de gravedad bajo refuerzan la confianza al conducir.

En cuanto al equipamiento, la Silence 501 viene muy bien dotada desde la versión base. Incluye iluminación full LED, pantalla LCD con conectividad, geolocalización, alarma antirrobo, control de crucero urbano y puertos USB. La app móvil permite consultar el estado de la batería, programar rutas, localizar la moto y gestionar estadísticas. Gracias a la SIM integrada, se puede actualizar el software de forma remota. El nivel de tecnología embarcada es uno de los más altos en su categoría.

En cuanto a la experiencia del conductor, la Silence 501 ha dado un salto cualitativo. El nuevo asiento es más cómodo, y la posición de conducción, relajada pero erguida, facilita la visibilidad urbana. La ausencia de vibraciones, el silencio mecánico y el sistema automático de conducción ofrecen una sensación suave y fluida.

Podéis encontrar y probar este interesantísimo modelo en Tecnicars, situado en Gran Via Asima, 11, en el polígon de Son Castelló.

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